Las administraciones educativas han decidido que las nuevas tecnologías deben de estar presentes en el aula, lo cual es una gran noticia. Pongamos, por ejemplo el Proxecto ABALAR en Galicia. Con alegrarme quiero decir que es lógico que las nuevas tecnologías, los ordenadores, Internet, … entren en el aula y se constituyan en una herramienta más del trabajo de aula.

De lo que ya no estoy tan seguro es de que las administraciones hayan tenido en cuenta lo que significa esta integración desde el punto de vista de los padres, los alumnos y los profesores, independientemente del grado de propaganda y supuesto compromiso con la enseñanza.

Las presiones sobre la integración de las nuevas tecnologías en el aula aparecen desde todos los ámbitos de la comunidad escolar. Probablemente podemos plantear estas presiones como preguntas.

Para los padres

¿Es posible que los padres, ante la alta competencia académica, seamos capaces de entender que el aprendizaje a través de las nuevas tecnologías no tiene los mismos tiempos? ¿Estamos dispuestos a que nuestros hijos aprendan de forma crítica en lugar de mecánica, aunque esta última sea más vistosa? ¿Seremos capaces de entender que la utilización de las nuevas tecnologías es parte del desarrollo de sus competencias básicas, es decir, de aquellos aspectos educativos que les permitirán enfrentarse a los retos de la vida? ¿Seremos capaces de entender que la tecnología tiene sus riesgos, pero que para aprender a evitarlos es necesario que nosotros los acompañemos? ¿Seremos capaces de entender que la labor de los profesores, ante un cambio tan radical, no está exenta de riesgos y equivocaciones, pero que los profesores pretenden ayudar a sus hijos con todas las herramientas que tienen en su mano?

Los alumnos

¿Serán capaces de separar lo que han vivido hasta ahora, dentro del mundo de las nuevas tecnologías, de lo que es un aprendizaje dirigido y no entender el aula como una extensión de sus redes sociales? ¿Tendrán la capacidad de abrirse al autoaprendizaje que proporciona la red?

Los profesores….

eso lo dejaremos para el próximo capítulo.

Anuncios