Desde la entrada en vigor de la LOE, es necesario realizar una evaluación de diagnóstico que permita a los centros educativos reorientar su práctica educativa para que los alumnos alcancen las competencias básicas. Esta información, según las diferentes comunidades autónomas se presenta a toda la comunidad educativa o solamente al centro educativo, con la obligación de informar a toda la comunidad educativa de la práctica educativa del centro. Por lo tanto: en unas comunidades se convierte en un ranking (¿Quién es el mejor?) y en otras queda expuesta a la mejor o peor técnica de comunicación por parte del equipo directivo que informa a la comunidad.

Esta evaluación puede generar una cierta cantidad de stress a los profesores que la toman como una evaluación de su trabajo.

  • ¿Qué hacer entonces? La respuesta surge de forma natural: Hay que conseguir los mejores resultados posibles.
  • ¿Cómo lo conseguimos? Haciendo que los alumnos estén mejor preparados.
  • ¿Cómo preparamos mejor a los alumnos? Desarrollando toda la programación.
  • Objetivo del curso: Desarrollar toda la programación para que los alumnos tengan los recursos suficientes para que se presenten con garantías a la evaluación de diagnóstico.

Por lo tanto: si la prueba de diagnóstico se celebra en Mayo los alumnos deben desarrollar la programación prevista para el curso en el que se celebra la prueba de diagnóstico. (No es nada extraño: ya sucede con los alumnos de 2º de Bachillerato y nadie se escandaliza).

Pero, porque siempre existe algún pero: ¿qué pasa si los alumnos que “sufren” la evaluación de diagnóstico son alumnos de 4º de E.P. (10 años) o 2º E.S.O. (14 años)? ¿Desde un punto de vista pedagógico es bueno que se sacrifique la calidad de los aprendizajes básicos por la cantidad de un temario completo?

Pongámonos en las matemáticas de 4º de E.P.: Los alumnos deben afianzar, por ejemplo, el concepto y algoritmo de la multiplicación y el concepto y el algoritmo de la división. ¿Cuánto tiempo estimamos que necesitan los alumnos para desarrollar, interiorizar y aplicar de forma competente estos conceptos? Porque cuando los profesores nos centramos en los test olvidamos que la evaluación de diagnóstico mide el desarrollo de las competencias de los alumnos y no su nivel de conocimientos. Por lo tanto, cuando a un alumno se le evalúa mediante competencias no se espera que realice una clasificación de las figuras geométricas planas y conozca las fórmulas básicas que permiten calcular el área, sino que ante una situación más o menos real (un problema), obtenga conclusiones contextualizadas, algunas de las cuales resolverá mediante aproximación o la aplicación de técnicas de resolución de problemas y no mediante la aplicación automática de algoritmos matemáticos.

Además nos olvidamos de que lo fundamental, para poder enfrentarse a un problema, es ser capaz de comprender las implicaciones de este problema, lo que lleva a entender la importancia de la comprensión lectora (parte sustancial de la competencia lingüística) como la piedra angular de la preparación de la evaluación de diagnóstico. Sin una completa comprensión de un problema, las posibilidades de resolverlo se reducen de forma dramática.

Espero que los profesores no nos sintamos cuestionados por la evaluación de diagnóstico y seamos capaces de centrarnos en el verdadero aprendizaje de los alumnos, en el desarrollo de sus competencias y en el disfrute del aprendizaje. La presión sobre los alumnos en busca de una calificación puede hacer que pierdan su gusto por aprender.

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